RSS

Archivo de la etiqueta: ¿Puede un cristiano ser poseído por demonios?

Cristianismo y demonios.

Cristianismo y demonios.

“¿Qué es la demonología cristiana?”

La demonología es el estudio de los demonios. La demonología cristiana es el estudio de lo que enseña la Biblia acerca de demonios. Estrechamente relacionada con la angelología, la demonología cristiana nos enseña acerca de los demonios, qué son, y cómo nos atacan. Satanás y sus demonios son ángeles caídos, seres reales personales que guerrean contra Dios, los santos ángeles y la humanidad. La demonología cristiana nos ayuda a ser conscientes de Satanás, sus secuaces y sus malvados planes. Aquí están algunas cuestiones importantes en la demonología cristiana:

¿Qué dice la Biblia sobre los demonios? La Biblia indica que los demonios son ángeles caídos – ángeles que junto con Satanás se rebelaron contra Dios. Satanás y sus demonios ahora desean engañar y destruir a todos aquellos que siguen y adoran a Dios.

¿Cómo, por qué, y cuándo se cayó Satanás del cielo? Satanás se cayó del cielo debido al pecado de orgullo, que llevó a su rebelión contra Dios. El tiempo actual de su caída no se registra en la Escritura. Puede haber ocurrido fuera del tiempo como lo conocemos, es decir, antes de la creación del tiempo y del espacio.

¿Por qué permitió Dios que algunos ángeles pecaran? Los ángeles que se cayeron, transformándose en demonios, tenían una decisión que hacer – una decisión de libre albedrío. Dios no forzó o animó a cualquier de los ángeles a pecar. Ellos pecaron por su propia voluntad y por lo tanto son dignos de la ira eterna de Dios.

¿Pueden los cristianos ser poseídos por un demonio? Fuertemente sostenemos la creencia de que un cristiano no puede ser poseído por un demonio. Creemos que hay una diferencia entre ser poseído por un demonio y ser oprimido o bajo la influencia de un demonio.

¿Hay actividad de espíritus demoníacos en el mundo hoy? Teniendo en cuenta el hecho de que Satanás, “como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar” (1 Pedro 5:8) y sabiendo que él no es omnipresente, es lógico suponer que enviaría sus demonios para hacer su obra en este mundo.

¿Quiénes o qué fueron los Nefilim? Los Nefilim (lo cual significa “los caídos, gigantes”) fueron los hijos de las relaciones sexuales entre los hijos de Dios y las hijas de los hombres en Génesis 6:1-4. Existe mucha controversia sobre la identidad de los ‘hijos de Dios’.

Muchas personas creen que Satanás y sus demonios son solamente personificaciones del mal. La demonología cristiana nos ayuda a comprender la naturaleza de nuestro enemigo espiritual. Nos enseña cómo resistir y vencer al diablo y sus tentaciones. ¡Alabemos a Dios por la victoria sobre la oscuridad por medio de nuestro Señor Jesucristo! Mientras que el cristiano no debe ser obsesionado con la demonología, una comprensión clara de la demonología ayudará a calmar nuestros temores, mantenernos vigilantes y recordarnos a permanecer cerca de nuestro Señor Jesucristo. Tenemos al Espíritu Santo viviendo en nuestros corazones, y “mayor es el que está en nosotros que el que está en el mundo” (1 Juan 4:4).

Una Escritura clave relacionada con la demonología cristiana es 2 Corintios 11:14-15, “Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras.”

“¿Puede un cristiano ser poseído por demonios? ¿Puede un cristiano ser demonizado?”

Aunque la Biblia no dice explícitamente si un cristiano puede ser poseído por un demonio, hay verdades bíblicas relacionadas al tema que dejan abundantemente claro que los cristianos no pueden ser poseídos por demonios. Hay una clara diferencia entre ser poseído por un demonio y ser oprimido o influenciado por un demonio. La posesión demoníaca involucra un demonio que tiene el control directo y completo sobre los pensamientos y / o acciones de una persona (Mateo 17:14-18, Lucas 4:33-35; 8:27-33). La opresión (o influencia) demoníaca implica un demonio o demonios atacando espiritualmente a una persona y / o incentivándole a él / ella hacia un comportamiento pecaminoso. Tenga en cuenta que en todos los pasajes del Nuevo Testamento que tratan la guerra espiritual, no hay instrucciones para echar un demonio de un creyente (Efesios 6:10-18). Los creyentes son mandados a resistir al diablo (Santiago 4:7, 1 Pedro 5:8-9), no echarlo fuera.

Los cristianos son habitados por el Espíritu Santo (Romanos 8:9-11, 1 Corintios 3:16; 6:19). Sin duda, el Espíritu Santo no permitiría un demonio poseer la misma persona que Él habita. Es impensable que Dios permitiría que uno de sus hijos, a quien compró con la sangre de Cristo (1 Pedro 1:18-19) y que se convierte en una nueva creación (2 Corintios 5:17), sea poseído y controlado por un demonio. Sí, como creyentes, podemos hacer guerra con Satanás y sus demonios, pero no desde dentro de nosotros mismos. El apóstol Juan declara: “Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo.” (1 Juan 4:4). ¿Quién es el que está en nosotros? El Espíritu Santo. ¿Quién es el que está en el mundo? Satanás y sus demonios. Por lo tanto, el creyente ha vencido al mundo de los demonios, y el caso de la posesión demoníaca de un creyente no puede ser sustentado bíblicamente.

Con la fuerte evidencia bíblica en la vista de que un cristiano no puede ser poseído por un demonio, algunos maestros de la Biblia usan el término “demonización” para referirse a un demonio que tenga control sobre un cristiano. Algunos argumentan que mientras que un cristiano no puede ser poseído por un demonio, un cristiano puede ser demonizado. Por lo general, la descripción de la demonización es prácticamente idéntica a la descripción de la posesión demoníaca. Así, el resultado es el mismo. Un cambio de la terminología no cambia el hecho de que un demonio no puede habitar o tomar el control completo de un cristiano. La influencia y la opresión demoníaca son realidades para los cristianos, sin duda, pero simplemente no es bíblico decir que un cristiano puede ser poseído por un demonio o demonizado.

Gran parte de la motivación detrás del concepto de demonización es la experiencia personal de ver a alguien que “definitivamente” es un cristiano exhibiendo evidencia de ser controlado por un demonio. Es de vital importancia, sin embargo, que no permitimos que la experiencia personal influencie en nuestra interpretación de la Escritura. Más bien, debemos filtrar nuestras experiencias personales a través de la verdad de la Escritura (2 Timoteo 3:16-17). Ver a alguien a quien pensamos que es un cristiano exhibir el comportamiento del ser demonizado debe hacernos dudar de la autenticidad de su fe. Esto no debe hacernos cambiar nuestro punto de vista de si un cristiano puede ser poseído por demonios o demonizado. Tal vez la persona realmente es un cristiano, pero severamente oprimida por un demonio y / o sufre de graves problemas psicológicos. Pero, de nuevo, nuestras experiencias deben cumplir con la prueba de la Escritura, no al revés.

“¿Qué dice la Biblia acerca de la opresión demoníaca?”

Hay fuerte evidencia bíblica que un cristiano no puede ser poseído por un demonio. Surge entonces la pregunta sobre qué influencia/poder un demonio puede tener sobre un cristiano. Muchos maestros de la Biblia describen la influencia demoníaca en un cristiano como “opresión demoníaca” para distinguirla de la posesión.

La Biblia dice que el diablo quiere devorar a los creyentes (1 Pedro 5:8), y Satanás y sus demonios “intrigan” contra los cristianos (Efesios 6:11). Tal como Satanás intentó hacer con Jesús (Lucas 4:2), las fuerzas demoníacas nos tientan a pecar y se oponen a nuestros esfuerzos por obedecer a Dios. Si el cristiano permite que los demonios tengan éxito en estos ataques, el resultado es opresión. La opresión demoníaca es cuando un demonio está temporalmente victorioso sobre el cristiano – tentando exitosamente a un cristiano al pecado y dificultando su capacidad para servir a Dios con un testimonio fuerte. Si un cristiano sigue permitiendo la opresión demoníaca en su vida, esa opresión puede aumentar hasta tal punto que el demonio tenga una influencia muy fuerte sobre los pensamientos, comportamiento y espiritualidad del cristiano. Los cristianos que persisten en el pecado se abren a aun mayor opresión. La confesión y el arrepentimiento del pecado son necesarios para restaurar la comunión con Dios, el cual luego puede romper el poder de la influencia demoníaca. El apóstol Juan nos da gran aliento en esta área: “Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca. “(1 Juan 5:18).

Para el cristiano, el poder para la victoria sobre y la libertad de la opresión demoníaca está siempre disponible. Juan declara, “mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo” (1 Juan 4:4). El poder del residente Espíritu Santo está siempre disponible para superar la opresión demoníaca. (Romanos 8:9) Ningún demonio, ni Satanás mismo, puede prevenir a un cristiano de rendirse al Espíritu Santo, y de ese modo, superarse de toda opresión demoníaca. Pedro incentiva a los creyentes a resistir al diablo, “firmes en la fe” (1 Pedro 5:9). Ser firme o constante en la fe significa confiar en el poder del Espíritu Santo para resistir con éxito la influencia demoníaca. La fe se fortalece a través de las disciplinas espirituales de la alimentación en la Palabra de Dios, la oración persistente, y la comunión espiritual. El fortalecer nuestra fe por estos medios nos permite apropiarnos del escudo de la fe con la que podemos “apagar todos los dardos de fuego del maligno” (Efesios 6:16).

Armas Para Contrarestar El Ataque De Satanas


Éxo 1.16, 1 Rey 19.4, Prov 18.21, Ecl 3.1, Isa 58, Lam 3.25, Dan 10.12–13, Ose 4.6, Joel 3.10, Zac 4.6, Mat 2.13, Luc 3.21–22, 4.2–3, 13, 14, 2 Cor 10.4, Efe 4.11, 6.11, 11–13, 13, 13–18, Fil 2.9, Heb 4.12, 6.12, 1 Ped 5.8–9, 9
ARMAS PARA CONTRARESTAR EL ATAQUE DE SATANAS
La vida cristiana es una vida que incluye el conflicto espiritual entre las fuerzas de maldad y los hijos de Dios.

Efesios 6:11-13 dice:
“Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en la regiones celestes. Por tanto, tomad toda la armadura de Dios para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.”
1 Pedro 5:8-9
“Sed sobrios y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo.”
Los versículos recién mencionados nos dicen que tenemos un enemigo que esta al acecho, intentando destruirnos. Esta clase de conflicto no es entre seres humanos sino contra fuerzas las espirituales de maldad.

El conflicto espiritual se divide en dos partes importantes:
1. Nuestras batallas personales contra las fuerzas espirituales de maldad
2. Nuestras batallas grupales, como iglesia, contra las fuerzas del diablo

~Como creyentes en Cristo no podemos permanecer ciegos a esta realidad, que para muchos es causa de asombro y temor, pero para El Señor es un asunto de bendición para el pueblo de Dios. *

¿Por qué? Porque gracias a la obra de Cristo en la cruz del calvario una vez y para siempre, //Cristo venció a la muerte, el pecado y al mismo diablo//, nosotros hoy podemos resultar vencedores en nuestras batallas personales y grupales como Iglesia de Cristo.

Como hombres y mujeres de Dios, debemos aprender a entender los tiempos, etapas o estaciones en las cuales podemos recibir los severos ataques del enemigo.

Existen ciertos tiempos donde pareciera que el enemigo se hubiera ensañado más con nosotros que con otros creyentes. ¿Por qué sucede esto?

Necesitamos como primera cosa, entender que la guerra espiritual “tiene su tiempo”, como todo lo que vivimos bajo el sol (Ecl.3:1 Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora). La idea de Dios no es que evitemos el conflicto sino que lo enfrentemos en el Nombre del Señor y ganemos la batalla para la gloria de Su santo Nombre. En Efesios 6:13 dice “habiendo acabado todo” //dando a entender que existen tiempos determinados, con un comienzo y un final específico, de las batallas espirituales. //

Por cierto este proceso se repite una y otra vez a lo largo de nuestro andar cristiano. En Lucas 4:13 leemos acerca de Jesús: “y cuando el diablo hubo acabado toda tentación, se aparto de él por un tiempo.”

Jesús aquí había enfrentado diversas batallas, venciendo al enemigo con la Palabra de Dios, pero eso no significaba que nunca más iba a tener que volver a enfrentarse con el enemigo.

Ahora bien debemos grabarnos en nuestra mente que nuestras batallas espirituales siempre son por una razón específica y por una estación (etapa) específica.

Los propósitos de Dios en las batallas espirituales
Básicamente son tres:
• Aprender a estar firmes en Cristo (Ef. 6:11Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo)
• Aprender a vencer y disfrutar la victoria
• Darle toda la gloria al Señor

Encuesta

Si hiciéramos una encuesta mundial cristiana sobre si quienes queremos enfrentar batallas en nuestro andar cristiano, ¡Seguramente diríamos que no!

Muchos de nosotros hemos abrazado el Cristianismo bíblico perdiendo de vista que bajo la óptica de Dios no existe vida cristiana sin batallas o luchas que enfrentar. Sumado a eso, por años el enemigo se encargó que, desde los púlpitos, se suprimiera la enseñanza sobre el tema, originando una generación cristiana mayormente derrotada. La ignorancia espiritual y Escritural siempre conduce al Pueblo de Dios a la derrota (Oseas 4:6 Mi pueblo fue destruido porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento…).

Si usted cree que el enemigo va a perdonarle que usted haya renunciado a su reino para ir al reino de Jesucristo,

¡Está equivocado!

Es por eso que las batallas espirituales son únicamente enfrentadas por aquellos que son parte del Reino de Dios.

Los que están sin Cristo, bíblicamente hablando, viven bajo el dominio del diablo.

También es bueno aclarar que bajo el punto de vista bíblico original todos los cristianos deben atravesar las batallas.

La Biblia lo llama “padecimiento”

(1 Pedro 5:9 Resistidlo firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo).

Para ser sinceros, existe una diferencia muy grande entre el cristianismo de aquel entonces y el nuestro.

Hoy día cualquiera se hace llamar “creyente” o “cristiano” cuando bíblicamente no califica para tal término.

Los creyentes que son atacados más por el enemigo son aquellos que se comprometen más con la causa de Cristo, anhelan hacer toda la voluntad de Dios, caminan en real santidad y sirven a Dios con un corazón puro.

El enemigo no se va a molestar en atacar a alguien que ya está “conquistado” por sus propias debilidades de carácter, pecados e influenciado totalmente por el mundo.

Los creyentes nos hemos acostumbrado por todo, a echarle la culpa al diablo, cuando muchas veces somos nosotros, pues con nuestra vida no glorificamos al Señor.

Ahora bien, a continuación quiero compartir 6 maneras básicas que nos ayudaran a detectar aquellas etapas o estaciones de ataque satánico que vienen sobre nuestras vidas individualmente y grupalmente (como Iglesia local):

1. El diablo siempre elige, cuando va a atacar, el momento y el lugar más débil
En 1 Reyes 19:4-8 encontramos un episodio especial en la vida del profeta Elías. Este hombre venía de haber orado y hacer que la lluvia viniera sobre la tierra luego de varios años de sequía; venía de haber clamado a Dios y hacer que el fuego descendiera sobre la tierra para vencer y destruir a los profetas de Baal. Ahora lo vemos de esta manera:

“Y el se fue por el desierto un día de camino, y vino y se sentó debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Basta ya, oh Jehová, quítame la vida y echándose debajo del enebro, se quedó dormido;y he aquí luego un ángel lo tocó, y le dijo: Levántate, come. Entonces él miró, y he aquí a su cabecera una torta cocida sobre las ascuas, y una vasija de agua; y comió y bebió, y volvió a dormirse. Y volviendo el ángel de Jehová la segunda vez, lo tocó, diciendo: Levántate y come, porque largo camino te resta. Se Levantó, pues, y comió y bebió, y fortalecido con aquella comida caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta Horeb, el monte de Dios.”

La pregunta que todos nos hacemos es: – ¿Cómo puede ser que a semejante profeta de Dios le pueda suceder esto? Note la secuencia: Elías anduvo un día por el desierto, afectado por el sol, el calor, transpirando a más no poder y, por lo que sugiere el pasaje, sin comer y beber. Estaba exhausto. Para Elías era su momento más débil. Fue allí donde el enemigo le sugirió la idea de morirse. Dios es dador de vida y vida abundante no de muerte, de allí, deducimos el ataque espiritual que Elías enfrento. Es en los momentos más débiles donde el enemigo se “agarra” de ese estado para atacarnos y perjudicarnos. Es por eso que la Palabra nos exhorta a fortalecer nuestras debilidades (Joel 3:10).

En Lucas 4:2-3 leemos acerca de Jesús en las tentaciones y dice: “tuvo hambre, entonces el diablo…” Cuando el enemigo vio la debilidad, lanzó su feroz ataque. ¡Gloria a Dios que el Señor tiene recursos espirituales para que podamos vencer, pero necesitamos dejar de ser ignorantes acerca de las maquinaciones del enemigo!

2. El enemigo ataca, cuando tenemos que tomar alguna determinación importante
Esta decisión puede ser al elegir una carrera, un mejor trabajo, un cambio geográfico, ministerial, aceptar una propuesta comercial, servir a Dios, etc. ¿Cómo ataca el enemigo? Básicamente con tres dardos:
• Demoras
• Aplazar, posponer
• Apuros

Lo que el enemigo no puede detener, intentara demorarlo, aplazarlo o adelantarlo fuera del tiempo de Dios.

Como alguien dijo sabiamente, los tiempos de crisis, batallas, siempre ocurren en el punto de la promoción. La clave para vencer este ataque es el aprender a esperar en Dios, pues es la clave para tomar el próximo paso en Dios.

Lamentaciones 3:25 dice: “Bueno es Jehová a los que en él esperan…” Hebreos 6:12 nos dice también: A fin de que no os hagáis perezosos, sino imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas.”.

Aprender a esperar en Dios puede ser una experiencia dura y un severo trato de Dios, especialmente para aquellos a los cuales les gusta todo lo rápido y automático, pero ese trato especial del Espíritu Santo se hace necesario para que a nuestra fe le sumemos paciencia;

(Lea Hebreos 6:12) a fin de ser bendecidos y ver cumplidas en nuestras vidas y congregaciones las promesas de Dios.

3. El enemigo ataca cuando una persona nace con un destino especial de Dios
Existen muchos casos en la Biblia, pero sólo mencionaré uno del Antiguo y otro del Nuevo Testamento:

o En el Antiguo Testamento, El nacimiento de Moisés en: Éxodo 1:16. Faraón (que es una figura del diablo) dio la orden de asesinar a todos los hijos varones nacidos entre el pueblo Hebreo. El diablo sabía que Moisés iba a ser el futuro libertador, ungido por Dios, para sacar al Pueblo de Dios de la esclavitud y conducirlos por el desierto hacia la Tierra Prometida. Fue por eso que lanzo ese ataque perverso contra los niños nacidos en aquel tiempo.

o En el Nuevo Testamento, la matanza de los niños durante el tiempo del nacimiento del Señor Jesús es una prueba indubitable del plan del enemigo de exterminar a alguien con propósito futuro de Dios (Mt. 2:13). ¡Jesús era el Mesías de Dios!

4. El enemigo ataca cuando un milagro específico ha salido de la mano de Dios hacia nosotros
Daniel 10:12-13 dice:
“Entonces me dijo: Daniel, no temas; porque desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras; y a causa de tus palabras yo he venido. Mas el príncipe del reino de Persia se me opuso durante veintiún días; pero aquí Miguel, uno de los principales
príncipes, vino para ayudarme, y quede allí con los reyes de Persia.”

Este episodio nos da luz para entender porque a veces las respuestas a nuestras oraciones no llegan.

Aquí el pasaje claramente dice que desde la primera vez que le había pedido algo al Señor, no solo había sido oído, sino que la respuesta había salido de las oficinas celestiales divinas hacia la tierra… pero algo se interpuso en el camino.

La frase “veintiún días” representa el intento del enemigo por impedir la llegada de la bendición a la vida de un hijo de Dios. Muchas veces en tiempos así nos enojamos con Dios cuando en realidad esta sucediendo todo lo contrario. ¡Abramos nuestros ojos espirituales para ver la realidad espiritual! El sueño de Dios el enemigo no puede robártelo

5. Cuando estamos por lanzar o comenzar un nuevo ministerio para Dios
Un ejemplo clásico de esto lo vemos en la vida de Jesucristo. Leemos en Lucas 3:21-22 que Jesús primero fue bautizado en las aguas y luego ungido con el Espíritu Santo.

Si prestamos atención al relato y leemos mas adelante en 4:14 leemos: “Y Jesús volvió en el poder del Espíritu a Galilea y se difundió su fama por toda la tierra de alrededor…” notaremos que entre estos dos pasajes (3:21-22 y 4:14) hubo un tiempo de conflicto espiritual contra el diablo.

El diablo sabía que si Jesús salía airoso del desierto iba a ministrar con poder sanador, libertador glorificando a Dios, entonces fue cuando lanzó todo su ataque con la idea de frenarlo e impedir su promoción espiritual.

Muchos creen que porque tienen un diploma de alguna casa de estudios respetable ya están en condiciones de servir, dejan sus iglesias pensando que “ya llego el día de tener su propio ministerio”, cuando en realidad vemos que si queremos empezar u alcanzar un nuevo nivel de ministerio debemos previamente batallar contra el diablo y vencerlo en el Nombre de Jesús.

6. El enemigo lanza su ataque cuando somos los próximos en la fila para ser promocionados por Dios

La vida de José (Génesis 37 al 50) es un ejemplo preciso para graficar este punto: Cuando era joven Dios le dio dos sueños proféticos acerca de cual seria su futuro en Dios. Fue por eso que sus hermanos le tenían envidia, celos y quisieron acabar con vida. La protección de Dios sobre José era grande así que decidieron venderlo como esclavo. Luego el relato nos dice que en Egipto fue condenado injustamente de acoso sexual y llevado de por vida a una cárcel de exiliados políticos. Note cada uno y todos los intentos del enemigo por impedir que José llegar al trono por decisión de Dios. A pesar de todo, el Señor preparó la hora determinada para ubicar a José en el lugar determinado por Dios de antemano. Quizás hoy usted este siendo atacado brutalmente por el enemigo de diversas maneras o de todas las maneras posibles.

Es mi oración que estas palabras le den luz y dirección para saber que usted va por buen camino hacia el cumplimiento del destino que Dios ha trazado para su vida.

Ahora bien, veremos a continuación 6 armas que tenemos que aprender a utilizar en medio de los tiempos de batallas espirituales.

Zacarías 4:6 dice: “…no con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos.”

Las batallas espirituales se ganan con el poder sobrenatural de nuestro Dios, con el poder del Espíritu Santo.

Esta batalla es invisible pero real, es espiritual y a la vez terrenal, por eso debemos saber lo que dice:

2 Corintios 10:4 “porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas,…”.

//Para este tipo de batallas del Espíritu de nada vale la inteligencia, habilidad o estrategia humana.// Es por eso que debemos tener en cuenta las siguientes:

6 ARMAS EFECTIVAS PARA BATALLAR Y VENCER AL ENEMIGO:

PRIMER ARMA:

Conocer y hablar/confesar la Palabra de Dios.
//En Hebreos 4:12 leemos que la Palabra de Dios es una espada que penetra y hace la obra de Dios ya sea para el crecimiento espiritual como para la batalla sobrenatural contra el mal.// Necesitamos desarrollarnos como hombres y mujeres de Dios para no sólo conocer la teoría de la Palabra sino principalmente la Autoridad de la Palabra de Dios. Eso nos llevara a aferrarnos a las promesas reveladas y a confesarlas en el Nombre de Jesús.

SEGUNDA ARMA:

Nuestras conversaciones deben reflejar la mentalidad de un conquistador
Proverbios 18:21 dice claramente que en nuestra lengua tenemos el poder para soltar muerte o vida. Necesitamos re-orientar nuestro vocabulario para declarar la vida y la autoridad de Cristo sobre toda fuerza del mal. Nuestro lenguaje siempre debe ser un canal donde fluya la presencia de Cristo no donde el enemigo se sienta cómodo.
TERCER ARMA:

Tomar autoridad en el Nombre de Jesús
En Filipenses 2:9-10 leemos que Jesucristo tiene un Nombre sobre todo nombre y que ante ese Nombre toda rodilla (de nuestros enemigos espirituales) se doblará vencida reconociendo su autoridad. Esa misma autoridad está disponible para nosotros hoy, para utilizarla contra el diablo y sus demonios.

CUARTA ARMA:

Ponerse toda la armadura de Dios

(Efesios 6:13-18)

QUINTA ARMA:

Oración y ayuno
Cuando alguien activamente y regularmente se involucra en el lugar secreto buscando a Dios en oración diaria, en ciertos tiempos, puede sumar el ayuno estipulado en Isaías 58 para romper todo yugo satánico.

SEXTA ARMA:

Buscar sabiduría espiritual de parte de las autoridades espirituales de la Iglesia

(Efesios 4:11 Después que partieron ellos, un ángel del Señor apareció en sueños a José y le dijo: «Levántate, toma al niño y a su madre, y huye a Egipto. Permanece allá hasta que yo te diga, porque acontecerá que Herodes buscará al niño para matarlo».)
En tiempos de batallas lo peor que podemos hacer es aislarnos y quedarnos solos.

Dicen los estudiosos que el león para atrapar a su presa, siempre elige a aquella que se aleja de la manada. Una vez que quedo aislada la ataca y la devora.

Necesitamos aprender a quitar toda altivez, soberbia y orgullo y acercarnos a nuestros ministros para ser enseñados, porque son nuestras autoridades espirituales saben más que nosotros.

Siempre digo que si alguna persona esta espiritualmente en Dios sobre nosotros, es porque es mas que nosotros y necesitamos aprender de ellos.

——-

Tenemos todo para ganar nuestras batallas espirituales, por eso se hace necesario conocer los tiempos en los cuales podemos ser más atacados por el enemigo.

Levantémonos hoy en el Nombre del Señor para ser más que vencedores en Cristo, y ganemos todas nuestras batallas individuales y como Iglesia ¡en el Nombre de Jesús!

Pr. Armando Ruiz.

Fuentes:

Click aquí

Click aquí

 
3 comentarios

Publicado por en 24 de agosto de 2013 en Personal

 

Etiquetas: , , , ,

 
Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 7.204 seguidores

%d personas les gusta esto: