¿Qué es realmente el amor?

Lecciones acerca del amor

PASAJE CLAVE: 1 Juan 4.7-11

LECTURAS DE APOYO: Juan 3.16

 

¿Cree que Dios le ama?

Estamos familiarizados con Juan 3.16; el cual dice de manera clara que, debido a que Dios amó al mundo, envió a su Hijo, para que aquellos que crean en Él no se pierdan. Casi siempre pensamos que el amor de Dios se aplica de manera general para todas las personas, pero no para nosotros. Sin embargo, el Señor desea que sepamos que nos ama y quiere que lo amemos. Solo de esa forma es posible dar y recibir amor de otros, de acuerdo a su voluntad divina.

 

 

Para comprender cuán importante es el amor para Dios, solo debemos examinar las Sagradas Escrituras. En el Antiguo Testamento encontramos 250 menciones del amor y en el Nuevo Testamento 234; de las cuales 72 son halladas en el evangelio y en las epístolas de Juan.

En 1 Juan 4.7-11, el apóstol Juan hace mención del amor en cada versículo.

[7] Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios.
[8] El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.
[9] En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él.
[10] En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.
[11] Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros.

Lecciones del amor

Como el amor es una parte esencial de nuestra vida, debemos comprender en qué consiste.

  1. El amor es más que un sentimiento. Es un compromiso con otra persona.
  2. El amor no es gratuito. Demanda algo de nosotros. No podemos vivir aislados y al mismo tiempo amar a alguien más.
  3. El amor ve más allá de la fachada externa. Su enfoque está en el corazón y en el espíritu de la persona y no en la apariencia externa. La conexión es emocional y no solo una atracción física.
  4. La lujuria no está relacionada con el amor genuino. Nuestro mundo ha confundido el amor con la lujuria, lo cual se ha hecho evidente en la revolución sexual que aún vivimos en nuestros días. La lujuria se enfoca en uno mismo, en lo que deseamos y necesitamos de la otra persona. Sin embargo, el amor se preocupa por el ser amado y por lo que puede hacer por él.
  5. El amor no se puede comprar. Es un regalo que recibimos sin costo alguno.
  6. El amor desea dar sin esperar nada a cambio. No demanda que la otra persona sea de cierta manera o que haga algo antes de otorgarle su amor. El amor genuino es dado gratuitamente sin requisitos.
  7. El amor es generoso y desinteresado. Es altruista y no egoísta. Siempre busca la manera de dar.
  8. El amor se complace más en dar que en recibir. Aquellos que aman genuinamente a otros se sienten satisfechos al dar con generosidad. Reciben una gratificación especial al poder suplir lo que otros realmente necesitan o desean.
  9. El amor perdona. Llevar la carga del enojo, el resentimiento, la amargura o los celos ahoga nuestro espíritu y nos impide amar a otros.
  10. El amor desea expresarse. Es un sentimiento que debe ser demostrado. Si el amor de Dios está en nosotros, se expresará mientras nos damos en sacrificio.
  11. El amor es un sentimiento de felicidad. Las personas más felices no son las que poseen todo lo que el dinero puede comprar, sino aquellas que saben cómo amar.
  12. El amor disfruta ver la felicidad de otros. Eso ocurre porque el enfoque no está en recibir, sino en sacrificarse por los demás. Observar la felicidad que otros disfrutan trae gran contentamiento.
  13. El amor es gratificante y nos permite sentirnos completos. Cuando aprendemos a dar y a recibir amor, nos sentimos completos, competentes y dignos.
  14. El amor sufre cuando alguien más sufre. El amor genuino se caracteriza por la compasión y la misericordia expresada por medio de una interacción directa o por la oración.
  15. El amor no lleva cuentas. No se recuerda quién hizo algo por alguien. El amor no se basa en pagar o recibir, sino en dar sin esperar algo a cambio.
  16. El amor es doloroso. Sobre todo, si no es un amor correspondido. Puede que requiera que perdonemos en varias ocasiones.
  17. El amor no requiere nada a cambio. No hay condiciones o requisitos que la otra persona deba cumplir antes de darle nuestro amor gratuito.
  18. El amor es paciente. Sabe esperar el momento oportuno, a diferencia de la lujuria, que solo desea gratificación inmediata. Si se da un ultimátum, no es un amor genuino.
  19. La muerte de Cristo en la cruz es un ejemplo perfecto de amor. Cristo vino al mundo que amaba para dar su vida en rescate por el pecado; sin embargo, muy pocos son los que lo aman. Al amar a personas ingratas que no desean amarnos, solo seguimos el ejemplo de Cristo. Esto es posible gracias a que, al recibirlo como nuestro Señor y Salvador, ha derramado su amor en nuestro corazón, lo cual nos permite amar a los demás a pesar de lo mal que se comporten hacia nosotros.
  20. El amor es su propia recompensa. Saber que somos amados por Dios y tener la oportunidad de amarlo es una maravillosa bendición. Esto nos sostiene al sentirnos despreciados y olvidados por otros. Y cuando un ser querido muere o se aleja de nuestra vida, sabemos que tenemos un Amigo que nunca nos abandonará.

El amor no se encuentra en las revistas, los libros o los consejos de otras personas. La fuente es Dios, por medio de Jesucristo su Hijo, y el lugar para encontrarlo es la Biblia. El primer paso es reconocer que la muerte de Jesucristo en la cruz es el más grande acto de amor. Él murió para saldar la deuda de nuestro pecado. Y, al confiar en el Señor y al arrepentirnos de nuestros pecados, limpia todo lo que hemos hecho mal en nuestra vida. Perdona nuestros pecados y Dios no se acuerda más de ellos.

Así es como derrama su amor en nuestro corazón, el cual nos capacita para amarlo y expresar su amor a otros. Si no tenemos a Cristo en nosotros, viviremos vacíos, pobres, necesitados y miserables. El único que puede satisfacernos es Aquel que murió por nosotros en la cruz. Su amor por nosotros va más allá de toda explicación o comprensión humana.

REFLEXIÓN

  • ¿Se siente amado por Dios? ¿Por qué, o por qué no? ¿Qué nos dice su Palabra acerca de su amor hacia nosotros? (Lea Romanos 5.88.36-39).
  • Puede usted dar amor, o hay algo que se lo impida? ¿Qué esperanza encuentra en 1 Tesalonicenses 4.9?
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.